El tamaño nunca importa…

“Lo cogimos pequeño porque vivimos en un piso”, es el tópico más escuchado con referencia al tamaño de los perros. Precisamente lo oigo de propietarios que estoy visitando por algún problema de conducta que, generalmente, tiene que ver, directa o indirectamente, con el tamaño.

Cuando tenemos un perro de tamaño pequeño, es inevitable pasar por alto algunos detalles que serían evidentes en perros de tallas grandes. Cuando nos encontramos con un perro inseguro, incluso miedoso con las personas, en el caso de talla pequeña es habitual ver al perro subir al regazo del propietario o, incluso, como vi recientemente en una visita, un chihuahua subirse en los hombros del propietario a modo loro de pirata… todo ello consentido por los propietarios y reforzado a modo de caricias y palabras consoladoras. En cambio, un perro de talla grande se nos intenta subir al regazo al llegar una visita nueva y lo bajamos automáticamente; no concebimos que a nuestro “grandullón” le dé miedo una persona, a lo que buscamos solución: presentamos a la persona, hacemos que le dé una chuche o, en casos más severos, acudimos a un profesional. No me imagino a mi pastor alemán de casi 50Kg subido a modo loro…

Son muchas las personas que no disciplinan a su perro de talla pequeña porque les da pena. Obviamente, esa gente tiene un concepto equivocado de la disciplina, ya que disciplinar no es castigar, sino poner orden en la vida de tu perro.

Cuántos no sacan a pasear a su perro porque como es pequeño no le hace TANTA falta como a los grandes…y aunque “TANTA” fuera cierto (que no lo es), vuelve a haber una confusión con NUNCA.

Las razas pequeñas poseen una mayor frecuencia respiratoria y cardíaca, lo que se refleja en una mayor “aceleración” de movimientos y reacciones, que  las razas de tamaño grande.

Muchos perros de razas pequeñas consiguen librarse de la educación y la disciplina simplemente huyendo por debajo de las sillas o detrás del mobiliario. Para estos casos, sugiero dejar una correa puesta por casa para poder acceder a él con más facilidad y trabajar los ejercicios educativos que se pretendan practicar.

El tamaño no importa. Lo que realmente importa es la educación que ejerzamos sobre él, la disciplina que le otorguemos y el origen genético de la raza. Si la raza de nuestro perro es de origen cazador, necesita el trabajo que le proporcionaría la caza, con la disciplina que un trabajo requiere, independientemente del tamaño. Cuando no suplimos estas necesidades, es cuando surgen los problemas.

Predico y promuevo la adopción o la compra de un perro por su energía, no por su tamaño. Por sus necesidades, no por el tamaño. Por cuanto puedas proporcionarle, no por su tamaño o por el de tu morada. Cuando un perro está saciado de sus necesidades, siempre ocupa lo mismo: su camita.

Educa a tu perro sea del tamaño que sea y, aun siendo pequeño, no le consientas lo que no harías con uno de 50kg.

 

One Response to El tamaño nunca importa…

  1. Samanta dice:

    “Con un poco de azúcar esa píldora que os dan pasará mejor” cantaba Mary Poppins. Y eso ocurre con la lectura de este artículo: la dosis de buen humor e ironía con que se salpica desde el principio el contenido a tratar consigue que su lectura sea muy… palatable, y su asimilación…, ¡altamente digestible, jaja!
    “disciplinar no es castigar, sino poner orden en la vida de tu perro”. Me quedo con esta frase, que me parece clarifica maravillosamente lo que Zooland pretende inculcar desde estas líneas: cómo, precisamente por querer a tu perro, debes querer la responsabilidad de aportar disciplina a su día a día para que este sea más sano, feliz y equilibrado para tu amigo.
    Enhorabuena, Zooland ;)

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